Conducción Segura de Autoelevadores

En estos tiempos, en la mayoría de las empresas industriales, ya sea de trabajos en logística, frigorificos, curtiembres, etc. en todas ellas y en muhcas más, ya hace unos años se ha generalizado el uso de los autoelevadores o carretillas elevadoras.

Muchas veces la conducción de estas máquinas, se realiza por personal que no ha sido capacitado y que simplemente se le entrego la llave y se le comunico que debía de hacer movimientos de las cargas de un punto a otro.

Personalmente estoy convencido, que en lo que se refiere a la Prevención de Accidentes, la capacitación es uno de los pilares fundamentales, acompañado por supuesto de un control permanente de los mismos en su tarea, este control nos va a permitir de alguna forma, evaluar la capacitación que hemos realizado.

En la red, se puede encontrar muy buen material; en el video que se muestra a continuacion hay una explicación muy sencilla, de como se tiene que realizar un movimiento de carga, por supuesto que cada caso y cada industria tiene sus particularidades, pero es algo muy aplicable.

Se agradece al Grupo que lo realizó por tenerlo publicado en la red. 

La Teoría de Homeostasis del Riesgo

A continuación te dejamos otra entrega del libro “Riesgo Deseado?”, esperamos tus comentarios

El término “homeostasis” no se refiere a  a un resultado final fijo e invariable, ni a un estado inmutablemente fijo de los acontecimientos, sino a un proceso dinámico de tipo particular que ajusta la salida real a un objetivo. Los procesos homeostáticos controlan muchas de nuestras funciones corporales, tales como la temperatura interna, la presión arterial, el ritmo cardiaco y el nivel de azúcar en la sangre; y sirven para darles a nuestras células un ambiente en el cual funcionan de manera óptima.

La presión sanguínea en nuestras arterias por ejemplo, es controlada básicamente de la siguiente manera. La presión es generada por el corazón al bombear sangre a través de las arterias; más allá de las arterias principales, hay arterias más pequeñas que se encuentran rodeadas por bandas musculares. Mientras más se contraigan estos músculos, mayor será el incremento en la presión arterial porque se ejerce una mayor resistencia al flujo sanguíneo, exactamente igual que usted puede aumentar la presión del agua en una manguera oprimiendo su extremo. La presión es monitoreada por unos sensores en las arterias principales que llevan la sangre al cerebro. Las señales de estos sensores son enviadas al cerebro, que en su momento, controla la actividad de bombeo del corazón y el grado de contracción de los músculos que rodean a las arterias menores. Estos músculos se relajan cuando la presión sanguínea excede el nivel de presión prefijado, y se contraen cuando la presión cae por debajo de dicho nivel.

Los niveles prefijados varían conforme se requiere. La presión sanguínea se reduce durante el sueño, mientras que durante el ejercicio, puede duplicarse. Esto no significa que haya una deficiencia ni mucho menos un desarreglo del mecanismo homeostático, sino simplemente marca que el nivel de presión ha sido reajustado por el hecho de que las necesidades del cuerpo han variado. Lo mismo sucede con la fiebre.

El control termostático

Siendo la homeostasis una característica común en los organismos vivientes, también se ha hecho funcionar este proceso en muchos artefactos hechos por el hombre, tales como lavadoras, secadoras de ropa, pilotos automáticos, humidificadores, controles de velocidad en autos, refrigeradores, unidades de aire acondicionado y calefacción central. Al aplicar el proceso homeostático a equipos de calefacción y enfriamiento, éste otorga control termostático y de este modo termostasis con la ayuda del termostato común. Como el funcionamiento del control termostático es más fácil de inspeccionar que el funcionamiento interior de un organismo, servirá como un ejemplo práctico para ilustrar más detenidamente el proceso de la homeostasis.

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Modelo homeostático de relación entre la temperatura ambiente y la actividad del sistema de calefacción y viceversa; relacionando la actividad del sistema de calefacción a la temperatura ambiente a través de la temperatura elegida (objetivo) como la variable de control.

Las características básicas del control homeostático de temperaturas en un sistema de calefacción/enfriamiento, se muestran en el diagrama de flujo de la Figura. Los principios operativos se pueden explicar como sigue:

Bloque 1: Usted, el usuario de este sistema de control, considera varios factores al determinar la temperatura elegida. La temperatura preferida, usualmente esta comprometida entre el grado de confort que idealmente desea por un lado, y por el otro por el costo de la energía necesaria para el calentamiento o el enfriamiento.

Bloque a: La temperatura elegida se fija en el control del termostato, es llamada la variable a establecer. Es una variable porque usted puede elegir entre un rango completo de temperaturas a fijar. Si el costo de la energía se eleva, usted tiende a elegir una relación diferente entre consideraciones de confort y costo, y fija la temperatura deseada en un nivel diferente.

Bloque b: El control del termostato, continuamente compara la lectura real del termómetro con la temperatura elegida; esta comparación es hecha en un punto del proceso de regulación y por ello es llamado comparador o punto sumatorio.

Bloque c: Cada vez que hay una diferencia (simbolizada como |a-b|) entre la lectura del termómetro y la temperatura elegida, y dicha variación es mayor que una tolerancia dada de digamos 2 al 5%, el generador de aire caliente (calefactor) o aire frío (aire acondicionado) se activa. El propósito de éste es mantener la diferencia entre a y b cercana a cero y ésto se logra a través de un interruptor sensible a la temperatura que le indica a la unidad que produzca aire caliente o frío, o que no haga absolutamente nada.

Bloque d: Con la intención de ajustar la temperatura ambiente a la temperatura establecida, el aire que se forza a entrar en la habitación está algo más caliente que el valor fijado en el caso de la calefacción termostática y algo más frío en el caso del aire acondicionado.

Bloque e: Como resultado de ésta acción de ajuste, la temperatura de la casa es cambiada en la dirección de la temperatura elegida.

Símbolo f: Como el control del termostato normalmente no está localizado en las cercanías de las salidas de aire (por razones obvias), y a causa de que a la temperatura del aire alterado le toma algún tiempo difundirse a través de la habitación para finalmente llegar al termómetro, hay un retraso en el tiempo entre la producción de la temperatura ajustada en la habitación y la lectura del termómetro. Esto retorna el proceso otra vez al bloque b e inicia otro ciclo de ajuste; de ahí el termino “ciclo cerrado”.

Proximamente una nueva entrega de algunos pasajes de este libro, un documento que da para pensar …..

Prevención

Hay diversos conceptos de la palabra prevención, pero personalmente me adhiero al concepto del Sr. Samuel Chávez Donoso, cuando en su libro Re- Emplazando paradigmas dice: ” que se puede recurrir a tres conceptos que en su conjunto significan prevenir:

Prever: esto es ver anticipadamente las cosas: los riesgos de todo tipo, los peligros, los problemas o situaciones en general. Y, para prever, se requiere de una habilidad importante que es tener visión…ser visionario e imaginativo.

Predecir: porque, además de prever, para prevenir se requiere de la capacidad para predecir o pronosticar; o sea imaginarnos lo que puede ocurrir. Hay aquí un proceso mental de análisis, basado en lo que prevemos y en nuestros conocimientos y experiencias, que nos permite predecir lo que puede ocurrir dadas las condiciones actuales.

Preactuar: es decir, actuar anticipadamente para evitar que las cosas ocurran de manera diferente a lo que deseamos, o dicho de otra manera, mas positiva, para asegurarnos que las cosas se hagan y resulten tal como deseamos; tal como las hemos planificado.”

Estoy seguro que esta definición se adapta perfectamente, a quienes nos dedicamos a la tarea de prevenir los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. Con respecto a los libros de este autor, se los recomiendo ya que pueden ayudarnos mucho y abrirnos otras puertas, para resolver los problemas que nos aparecen día a día y que tenemos que resolver.

Del Libro Riesgo Deseado

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En esta entrega, te presentamos las primeras lineas, para ir entrando en tema, espero que te sea de ayuda.

“Los seres humanos nunca pueden estar totalmente seguros del resultado de sus decisiones; o sea, todas las decisiones son decisiones de riesgo. Usted ha tomado ahora mismo una decisión de riesgo al abrir este libro y leer las primeras líneas; y al hacerlo, se encuentra ahora encarando otra más: seguir leyendo o dejar nuevamente este libro en el librero.

¿Y que hago yo como el autor del libro? No tengo ni que decir que lo que yo quisiera es que usted leyera todo el libro, sólo porque yo lo escribí. Si elige seguir leyendo, existe la posibilidad (aunque sea ligera) de que después de todo, sienta que podría haber ocupado su tiempo en algo mejor. Pero si ahora mismo vuelve a dejar este libro en el librero, puede sentir más tarde la inquietud de haber perdido la oportunidad de aprender algo de importancia para su propia vida, la de aquellos que usted ama o para la gente en general. ¿Así que, cual de las dos decisiones de riesgo va a tomar?

Elegí un estilo de escritura y presentación del contenido que–yo espero–le motivará a seguir leyendo. Pero de manera contraria a mis intenciones, usted puede juzgar mi estilo muy popular o muy académico, y el contenido muy amplio o muy limitado. De hecho, al tratar de alcanzar grandes números de diversos lectores, muchos escritores han alcanzado muy pocos a pesar de la vital importancia para todos de sus temas.

De esta manera ambos, el escritor y el lector, se enfrentan a la toma de riesgos; aunque las posibles consecuencias en este caso sean relativamente triviales, pero hay riesgos más severos: aquellos relacionados con los accidentes, lesiones, daño significativo a la propiedad, muerte, enfermedad e incapacidad física. Son estos riesgos severos los que conforman el tema principal de las páginas siguientes.

Un gran número de estos contratiempos son la consecuencia de nuestras acciones diarias, nuestros hábitos y estilos de vida. Nos sujetamos a la probabilidad de estos percances cada vez que manejamos nuestros autos, abordamos un avión, subimos una escalera, fumamos otro cigarro o tomamos otro trago, cruzamos la calle, levantamos un objeto pesado, tenemos sexo con alguien que apenas conocemos, prendemos una fogata, vamos a nadar o a correr, manejamos herramientas, y así infinitamente.

Cuando esta clase de percances ocurren, usualmente involucran a relativamente poca gente, pero siendo tan comunes, estos “pequeños” desastres se suman en grandes cifras en las estadísticas de una nación. Millones de personas se exponen rutinariamente cuando no diario o incluso varias veces al día, a actividades peligrosas, y es precisamente de sus acciones que este libro se ocupa. El enfoque no será en las más bien infrecuentes decisiones tomadas por pocas gentes con consecuencias potencialmente desastrosas para muchas personas, como el decidir iniciar una guerra, instalar y operar una central nuclear o trasladar una carga peligrosa a través de un área densamente poblada.

Al discutir estadísticas y datos de investigaciones acerca de los riesgos más severos tomados por grandes cifras de personas, encontraremos muchos hallazgos que pueden sorprendernos al principio. Por ejemplo, todos sabemos que el fumar está asociado con varias enfermedades pulmonares y cardiacas y por ende, con la muerte prematura. Sabemos también que el dejar de fumar reduce las probabilidades de contraer dichas enfermedades. Usted podría esperar una menor incidencia de enfermedades pulmonares y cardiacas entre la gente que haya sido advertida de ésto por sus médicos y que haya dejado de fumar. Su expectativa sería correcta. Estas enfermedades de hecho se desarrollaron menos a menudo en este grupo.

No obstante, si también esperaba una tasa de mortalidad más baja para este grupo, los hechos demuestran que usted está equivocado. En una comparación entre un grupo de personas que dejó de fumar y un grupo control, se encontró que el tiempo de vida de quienes dejaron de fumar fue un poco menor! La diferencia en las tasas de mortalidad entre el grupo que dejó de fumar y el de control no fue significativa estadísticamente, esto significa que la probabilidad de muerte sobre la base del mero azar fue mayor que uno en veinte. Pero seguramente, estos hallazgos no confirman las expectativas comunes de la gente ni de los científicos.

Sabemos que los conductores que usan cinturones de seguridad, tienen en promedio, más probabilidades a sobrevivir un choque que aquellos que no lo usan. De esta manera, usted puede inclinarse a pensar que las leyes que obligan a los conductores a abrochar su cinturón y que incrementan la tasa de uso de cinturones de seguridad reducirán el índice de mortalidad de tráfico per capita en una nación.

Probablemente, también esperaría resultados benéficos similares de la emisión de autos más reforzados contra el impacto y la construcción de carreteras mmás benévolas. Sin embrago, nuevamente resulta que no es esto lo que se ha encontrado en los hechos. Errar es humano. Nuestras percepciones y razonamientos son suceptibles de equivocación.”

Esta es la primera entrega de este gran libro, no dejes de visitar este sitio para saber las novedades, etc. recibimos también tus sugerencias o inquietudes por

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Ritmos Biológicos y Trabajo

Introducción

La existencia de los ritmos biológicos, se conoce desde los tiempos mas remotos, habiéndose dado diversas interpretaciones y dando lugar a derivaciones naturales o seudo culturales de diferentes índoles.

Debemos de tener en cuenta que todo esta relacionado con el tiempo y desde Aristóteles, el tiempo se vincula al movimiento, pero el verdadero problema se plantea al intentar establecer las posibles relaciones existentes entre el tiempo, el movimiento y la biología, que en cierto modo, es simultáneamente movimiento y tiempo en versión espacial estructurada.

Para Hipócrates, existía un principio común regula el organismo y el universo.

Al margen de estas consideraciones teóricas, hoy es común afirmar que existe una periodicidad cósmica que con los cambios en la intensidad de la luz, la alternancia día y noche., la sucesión de las estaciones, etc, origina modificaciones en la temperatura, la dirección de los vientos, la composición iónica del aire, todo lo que contribuye a configurar una visión rítmica del ambiente en el que la vida en general y la vida del hombre en particular tienen necesidad de desarrollarse.

La vida desde la célula al organismo, esta regida por un orden jerárquico ordenado desde el código genético contenido en el mapa cromosómico. Pero es el caso que el mapa cromosómico, puramente molecular, esta montado sobre otro estrictamente energético que determina su configuración y en cierto modo su función en relación con la propia identidad del sistema y de la posición de éste en el suprasistema específico-ecológico o dicho de otra forma, en la biosfera y en el cosmos.

Partiendo del equilibrio energético intramolecular, toda la actividad orgánica está sometida y posiblemente condicionada, a factores extrabióticos que contribuyen a orientar los esquemas familiares y sociales y la evolución general de los sistemas vivos sincronizándolos con su ambiente en el sentido más amplio.

Cronobiología

El organismo es solo el instrumento operativo de la vida humana, definible como el espacio morfológico funcional del cuerpo, o dicho de otra forma, de las estructuras que se integran al sistema vital del hombre. Este espacio morfológico-funcional se resuelve en equilibrio dinámico lo que nos obliga también a introducir en la ecuación el factor tiempo.

El análisis seriado del tiempo ha demostrado que la mayor parte de los fenómenos biológicos responden a un desarrollo cíclico periódico. De este modo su característica principal es una variabilidad temporal `periódica equivalente a un ritmo.

La cronobiología se ocupa de los ritmos biológicos y de su posible sincronización con los ritmos cósmicos, o sea que es la temporización de los fenómenos biológicos. Bella han sido encargada de demostrar la existencia de los ritmos externos e internos tanto en los sistemas ecológicos, como en los grupos sociales y en los individuos de diversas especies y de cómo esos ritmos en cada individuo, abarcan desde la actividad y multiplicación celular, al metabolismo, las secreciones internas y el comportamiento.

Para F. Del Pozo, existe un sistema endógeno que marca el ritmo en forma de reloj biológico, gracias al cual los sistemas vivos son capaces de orientarse y orientar sus actividades en el tiempo, lo cual puede ser sumamente interesante en el área de la racionalización del trabajo y de la ergonomía.

Ritmos Biológicos

El periodo es la constante que define el ritmo y según la duración de aquel se establece unas clasificaciones de los diferentes ritmos conocidos.

El organismo como sistema

No es vana la referencia a la teoría general de los sistemas en el contexto de la cual el organismo humano se identifica como un sistema abierto integral, unitario, autorregulado y mantenido en estado de equilibrio dinámico.

A todos los niveles de su organización se manifiesta el efecto de los ritmos a través de los cuales realiza la integración de los tiempos neuronal, hormonal, celular y cósmico.

Creonoergonomía

La Cronoergonomía propiamente dicha, es la encargada de la definición y distribución racional del trabajo y del descanso en el marco del tiempo biológico.Existen varias definiciones de Cronoergonomía, pero una valida podría ser la siguiente: la aplicación del esfuerzo según la distribución cronobiologicamente racional del trabajo y del ocio, sin perder de vista que el ocio no tiene por que ser necesariamente inactivo.